LA HERMANDAD DEL GUERRERO

  
Bueno después de contaros la historia de mi hermano, pasemos al grano y pedaleemos juntos por estas páginas para contaros mi historia en LA HERMANDAD DEL GUERRERO. Veréis yo comencé a creer en LA FUERZA cuando siguiendo los consejos de mi hermano conseguía grandes logros, tanto físicos como mentales. Esa creencia me hizo entender los límites físicos del cuerpo y de la mente y lo ilimitado del poder espiritual basado en la Fe y la Confianza en tus propias posibilidades, a esa ilimitación el Maestro, mi hermano, lo llama LA FUERZA.

Bueno sobre mi hermano y como bien dice mi madre: si todos los hombres pueden escribir un libro sobre su vida, él es el único mortal que puede escribir una enciclopedia. Yo creo que ha hecho de todo: Aventurero, Contrabandista, Ligón, Peleador, Soldado Paracaidista. Creo que  tan sólo lee queda subir en globo y que.... esto me lo cayo.

Cuando comencé a entrenar con él tenía 8 años y lo hice como todos los demás en pijama, ya que por aquel entonces 1974 no existían karateguis para pequeños y ahí estábamos Eugenio, Mariño, Eduardo, José Carlos y mi hermano Antonio siguiendo las clases del Maestro y haciendo nuestros pinitos.

Los años fueron pasando y comenzamos a ganar campeonatos, demostrando que a través de un simple libro y con un montón de ilusión también se puede lograr grandes cosas, y eso fue lo que motivó mi admiración por mi hermano. Cuando nos llevaba a correr a pecho descubierto bajo la lluvia o el granizo para más tarde bañarnos en el frío mar de mi tierra en pleno invierto y eso todos los Domingos del año, se te llena la cabeza con dos dudas. La primera es ¿estás loco? y la segunda ¿o entrenas con Juan Hombre?.
           
Creo en LA FUERZA desde que mi hermano me enseñó a confiar en mis posibilidades y esa serie de entrenamientos me ayudaba a aceptar el inmenso potencial mental y espiritual que los seres humanos llevamos dentro de nuestro interior. Esos entrenamientos luchando contra los elementos de la naturaleza te forjan como un verdadero Guerrero, dando los cimientos a lo que el Maestro decide bautizar con el nombre de la HERMANDAD DEL GUERRERO. Un poder espiritual y mental,  forjado sobre la base sólida y firme de un duro adiestramiento físico, todos ayudados por su guía conseguimos ese propósito de superar muchas de nuestras limitaciones.

Muchos fueron los hechos y las causas que motivaron el aumento de mi credo hacia esa clase de energía que no se puede ver, pero que si puedes sentir dentro tuya cuando la sinceridad del entrenamiento inunda tu corazón. Siempre que necesité de apoyo o ayuda en las dificultades de la vida, ahí estaba esa FUERZA invisible para ayudarme, todo parecía funcionar a la perfección, busca LA FUERZA y ella aparecerá para ti, confía, ten Fe y ella aparecerá. Todo  al lado de nuestro Maestro era como alcanzar logros que antes nos parecían  inalcanzables, era como una Mágica experiencia, a veces creo que el accidente de mi hermano fue provocado por los dioses del Cielo que tenían envidia del poder interno de un simple mortal y ese poder sólo está al alcance de quienes viven en el Cielo..

Como ya os conté anteriormente, cuando ayudo a sus estudiantes de Madrid en las Pruebas y se quedan admirados de mi resistencia física y de mi aguante, la verdad es solo sigo el ejemplo de mi hermano, él también lo hacía con nosotros cuando corríamos y alguien desfallecía él retornaba y le ayudaba a coger la cabeza de la carrera y cuando veía a alguien flojear porque le entraba una “pájara” nos gritaba para poder superar eso, porque él no sabía lo que era una “pájara” y nos decían que los pájaros vuelan y si los pájaros vuelan las pájaras también deberían volar, que eso sólo era un invento de los deportistas famosos para encubrir su falta de valor y de “huevos”. Sabéis que pasaba? pues coño,  que el muy condenado tenía razón y conseguíamos superar aquel fallo físico y llegar a nuestra meta.

Resultado: “a correr desnudos en la nieve y a hacer katas”... pues a correr y hacer katas en la nieve.
            “A bañarse en las frías aguas en pleno invierno”... pues a nadar
            “A entrenar de noche sin dormir”... pues a entrenar.
            Con el Maestro Juan Hombre nada parecía imposible.

Así era el entreno, bueno la mala vida con mi hermano, nunca uno sabía lo que le esperaba, hasta que acababa la clase. Sé que a veces resulta muy difícil entender las órdenes a veces demasiado disciplinadas de mi hermano y que a veces como estudiantes os encontrareis hartos de tanto grito, pero yo os digo que con la edad y el paso del tiempo todo esto os recordará como las enseñanzas de un Maestro, que llegó a vuestra ida en un momento determinado y que cuando lo necesitabais, porque algo estaba mal, sus enseñanzas y sus consejos aparecen ahí como por arte de magia.

Como digo resulta muy difícil entender las órdenes de mi hermano, pero yo os digo que él nunca ordenaría algo que él no pudiera hacer en la mitad de tiempo que vosotros. A que no sabéis lo que hizo el día de mi boda, se levantó a las 8 de la mañana y se fue andando con sus muletas hasta la cima de la montaña, conocida por vosotros como KURO YAMA o Montaña Negra y aquí en mi pueblo como Curota, y solo son unos 15 Km de nada desde Riveira, pero que a él en su situación le suponen unas 8 horas andando sin parar y lloviendo a cántaros. Y cuando se sienta en la mesa dedicada a sus Cintos Negros y José Cardalda su primer Cinturón Negro, que le había ido a recoger a la cima lo cuenta  nos damos cuenta de que aún minusválido nuestro Maestro siempre seguirá siendo una fuente de inspiración para todos nosotros.

La pregunta, ya tiene respuesta. ¿Quién mejor que el Sensei Juan Hombre, con toda su experiencia y sabiduría, puede ser el líder de la HERMANDAD DEL GUERRERO?. Respuesta: ¡NADIE!. Y es por eso, por vuestro interés, por lo que yo os animo a todos los que tengáis el deseo de encontrar LA FUERZA, tan escurridiza. Entrenar y aprender con él, seguro que no os defraudará. Lo insultareis por lo bajini; os acordareis de la madre que lo parió; tendréis momentos de desfallecimiento y de querer dejarlo todo, pero yo os aseguro que el que  continúe, nunca terminará de aprender con mi hermano. ¿ESTAIS PREPARADOS?

Sensei Juan Hombre, es nuestro deseo, el de tus alumnos gallegos y mío que sigas creando, discurriendo, inventando, y que tu llama nunca se apague. Recibe un fuerte abrazo de tu hermano Pepe.

¡BUGENKI  ITSU MO!

ENTRAR EN ALBUM FOTOS BUGENKI