MI BIOGRAFIA NINJA

Podría decir que mi interés por el Ninja comenzó en el año 1975, cuando mi primer profesor de Goju Ryu Shoreikan Karate, me regaló el libro de "Ninja Assasins" de Andrew Addams. Sin embargo Mi VIDA con los Nnja, comenzó en 1983, tras mi vista a Miami y con el libro de Stephen K. Hayes en mis manos. Desde este momento todo lo acontecido hasta el momento:

¿Os acordáis que ya os comenté sobre ese libro Ninja en mi biografía 2?, pues pasé casi un año leyendo lo que podía y ojeando aquel tomo tan misterioso, logrando contactar con un Maestro llamado Bo Munthe de Suecia, que en (1984) era el Presidente de la European Bujinkan Ishizuka Society. Recibí su contestación y me pedía por aquel entonces 1.000.000 de pesetas por un Curso de fin de semana, (¿estaban locos estos Ninjas? o se creían que los españoles éramos tontos). Bueno sea como fuere yo no quería perder aquella ilusión sobre los guerreros de las Sombras y me propuse tantear el mercado español. Fueron innumerables las cartas recibidas, pero todavía resultaba muy caro traer al Profesor Munthe.

Ilusionado por la llamada del Ninja, decidí comenzar a realizar las famosas Pistas de obstáculos en mi tierra Gallega, consiguiendo un gran número de aficionados que acudían a entrenar conmigo de todas partes de España y a conocer ese mundo fascinante del Ninja, (mirar las revistas de BUDOKA de esa temporada). Pero llegó 1985 y saltó la gran sorpresa, apareció en escena un señor llamado Ruy San (QEPD) quien decía ser un 8º Dan de Ninjutsu, después de llevar 10 años de entreno en Japón. Creo que ese personaje fue el más inteligente, ya que con un gran conocimiento del marketing, sacó el dinero a todos los españoles que acudían interesados por el mundo fascinante del Ninja, los demás comentarios prefiero guardármelos.

Llegó 1987, un año clave en mi vida, primero llegó a Madrid Bo Munthe, seminario al que acudí. En él todo los aficionados que se decían profesores Ninja porque el Sr. Ruy San los había autorizado, me llamaron a parte, al parecer deseaban contar a Bo Munthe la incompetencia del Sr. Ruy San. Entonces yo quizás tontamente les indiqué que no podíamos crear una discrepancia dentro del recién nacido mundo Ninja, por lo tanto llamaríamos a Ryu San  y se lo diríamos en la cara para que él como nuestro líder intentara arreglarlo. Así lo hice, cuando Ruy San (QEPD) se acercó, le comenté todos los errores cometidos y las mentiras que había contado sobre su graduación y entrenamiento. Entonces nos dijo que él nunca había dicho tal cosa y que sólo era Cinto Negro con una semana de entrenamiento en Japón. Sea como fuere esta crítica le pareció muy mal y se enfadó conmigo, pero mi novia gallega que estaba allí presente se dirigió a Ruy San y le dijo con firmes palabras que la culpa no era mía, sino de los "maricas" (si, así los llamó) de los demás profesores que no se atrevían a enfrentarse con él y me empleaban a mí para esa labor. Ruy San (QEPD) me miró, me dio las gracias y cogiéndome por el hombro me llevó junto al conocido periodista Adolfo Pérez con quien tenía una entrevista concertada.

Pero tras unas breves palabras con mi novia, cortésmente me despedí de todos, indicándoles que yo nunca podría compartir el Ninjutsu por ellos promulgado y que me marchaba. Me encontraba muy decepcionado con todo lo visto sobre el Ninjutsu y aunque la palabra abandono no estaba en mi vocabulario (estoy escribiendo esto el día después al partido de la Copa de Europa del 2000, felicito al Real Madrid, -soy del Barça-, pero pienso que el Valencia no ganó por falta de ¡PELOTAS! y de ¡INSTINTO!)

-Lo vais entendiendo -.

Por aquel entonces (1987) era ya 4º Dan de SHENG CHI PAI y Monitor de Full-Contact, por lo tanto tenía un poco de experiencia en las Artes Marciales, y aunque desilusionado con el Ninjutsu que había visto, tenía un curso intensivo con el Maestro Stephen K. Hayes en Londres. Quería ver más. Me desplacé a Inglaterra y conocí al famoso Hayes. Era fantástico como se movía y se escurría, dominaba un Taijutsu muy avanzado. Pero mi ilusión volvió a caer y ahora os cuento el porqué. Ayudado en la traducción por un panameño que había asistido al Seminario, pasaba todas las noches hablando hasta altas horas con el Maestro, cuando con confianza le pregunté por mi próximo viaje a Japón en donde pasaría un mes y sobre el grado que podría traer, mi corazón se cayó al suelo cuando este me dijo que eso dependía del dinero que llevara. -Este es un Maestro listo, pensé y no quiere que nadie visite Japón. Me marché de Londres con la mosca detrás de la oreja, faltaban cuatro meses para acudir a Japón y esto no iba a desilusionarme.

Llegó el mes de Agosto del año 1987 y junto a tres de mis alumnos y el dueño del Gimnasio Embajadores, iniciamos nuestra aventura en las tierras japonesas. Tan sólo deciros que el último día y cuando el Gran Maestro Hatsumi nos invitó a subir a su casa para entregarnos los diplomas, me lo pensé muy detenidamente, podría llegar a España como el primer español, líder indiscutible del Ninjutsu y representante de la Bujinkan para mi país, la tentación era muy grande, pero no podía aceptar una titulación con la que no estaba de acuerdo, así se lo expresé. Estrechando entonces su mano y saludándole, el dueño del gimnasio Embajadores Sr. Escribano y yo nos marchamos, pero mis tres alumnos se quedaron con el Gran Maestro Hatsumi un poco más. Tardaron como unos 20' en bajar y lo hicieron también sin diplomas. Nos despedimos del Gran Maestro y muy decepcionados por lo que habíamos visto, incluso el Sr. Escribano me prohibió en un principio volver a dar clases de Ninjutsu en su Gimnasio, yo le dije que mi Ninjutsu era diferente al de Japón y le pedí 2 meses de prueba, si no funcionaba regresaría a mi tierra.

Como ya os dije nos dirigimos muy tristes al aeropuerto de Narita. Allí mis tres alumnos al ver mi decepción se dirigieron hacia mí con estas palabras: "...aunque no te lo creas, estamos contentos de haber acudido a Japón ¿---? y con gastarnos estas 500.000 Pts. durante este mes, porque ahora sabemos todo lo que tú puedes realmente enseñarnos, gracias Maestro". Como os podéis imaginar me emocionó mucho escuchar esas palabras. Un último comentario, un año después es decir 1988 acudieron otros españoles a Japón, en 1996 ya eran 10º Danes ¿una burla hacia las demás Artes Marciales, o hacia ellos mismos? Espero que ahora entendáis porqué me aparté de ese mundo pudiendo ostentar el liderato y la fama.

Luego llegó el Maestro Tetsuya Higuchi y el Gran Mestro Shoto Tanemura:

Conocí al Gran Maestro Tanemura en París, era Abril de 1990 durante un curso organizado por el Sr. Angileri. El primer ida lo único destacable que ocurrió, además de los numerosos accidentes por falta de control entre los altos Danes y Superdans asistentes al cursillo, fue el hecho de que mi alumno Oscar Zorita, Cinturón Marrón de Shinobijutsu por aquel entonces, llamo la atención del Maestro por su forma de moverse y dominar las técnicas de Ninpo Taijutsu, hasta el hecho de emplearlo junto con Agileri para sus demostraciones técnicas. Tal fue el agrado que Oscar le causo, que el maestro Tanemura llegó a preguntarle quien era su Instructor. Oscar me señaló y el Maestro Tanemura me miro y al descubrir mi invalidez, me saludo en señal de respeto y aprobación; quizás como muchos otros el no entendía como una persona con dos muletas podría enseñar un Taijutsu de ese nivel. Ese día no ocurrió nada más. Llega el segundo día y a eso de la media mañana, el Gran Maestro Tanemura paró el curso, ordenó a todo el grupo que se dieran la vuelta y le pidió a mi alumno estadounidense Hugo, que le acompañara para traducir unas palabras. Yo al comprobar que se dirigía hacia mí, me levante de la silla como pude y cuando estuvo frente a mí exclamó:

- ¡Este es el verdadero guerrero que siempre estuve esperando encontrar. Llevo 10 años buscándole y si usted quiere juntos conquistaremos el mundo!

Yo como todos imaginareis creía que aquello era un sueño, pero de repente cogió mi mano y la sitúo sobre su corazón, haciendo lo mismo con la suya sobre el mío y exclamo:

-¡Desde ahora tu serás mi amigo, te enseñaré desde mi corazón y por ello no te cobraré nada. Cuando llegue a Japón te enviaré toda la documentación necesaria para que me representes en tu país y te daré un nombre de guerrero a ti y a tu Dojo.

Nos estrechamos ambas manos y yo temblando de emoción veía como se alejaba. El seminario continuo, pero ocurrió una cosa qué me agrado mucho en su actitud. Cuando el Maestro estaba explicando el por qué no podía llevar sobre su uniforme el escudo de la Genbukan, ya que al parecer un alumno antiguo francés lo había registrado el nombre y ese escudo en Francia, por lo tanto si el Maestro usaba su escudo podría dar lugar a la suspensión del curso y a una demanda. Pero sigo: Entre todos los estudiantes había uno atendiendo en posición de retumbado como si estuviera en la playa, el Maestro se fijo en esta falta de respeto y se dirigió a él corriendo y elevo su pie con cara de "mala leche" diciéndole: "En Japón te hubiera roto la rodilla y estarías seis meses cojo por tu desinterés y falta de respeto cuando un Maestro está explicando".

Así continuó el curso, el Gran Maestro muy enojado por toda la falta de ineptitud de los asistentes, y por otro lado impresionado por la calidad, no solo de mis estudiantes tanto en Taijutsu como en el manejo de armas, sino también por un grupo de la Ninpo Kan llagados de Barcelona, hasta el punto de qué el Domingo cogió todas las cámaras de fotos y las abrió velando sus carretes. Solo dejo una sin velar ¿saben cuál fue? la mía y además el propio maestro me invito personalmente a comer en su mesa. Todo un honor, al que yo le añadí lo siguiente, indicándole qué estaba acompañado de mis alumnos y también los invitó. Luego se acercaron los catalanes y me pidieron qué le dijera si ellos también podrían asistir, se lo dije al Maestro y este dijo si. Me estaba gustando este Maestro. Cuando llegamos al restaurante francés comprobé qué había una mesa reservada para cuatro, el maestro, Angileri y su esposa y yo mismo. Pude comprobar también como a parte había preparado una gran mesa para los quince catalanes y mis tres alumnos. Como vi el ansia de los catalanes por estar en la misma mesa qué el Maestro, se lo dije, y saben ustedes qué paso, qué el Maestro aceptó qué nos situásemos todos en la misma mesa. Como ya le dije me estaba gustando este Maestro, de verdad qué sí.

Y mientras los demás comían, el Maestro y yo charlábamos entusiasmados con el futuro. Además por todas las indicaciones qué le di de mi viaje a Japón y entrenamiento con el Maestro Hatsumi, -(fui el primer español en entrenar en Japón durante todo el mes de Agosto del año 1987)-, al parecer le habían llegado comentarios sobre mi persona y  porque era conocido en su "Clan" por ser el único occidental en no aceptar las credenciales y documentación de enseñanza ofrecida por el Maestro Hatsumi: Ante esa evidencia el nuevamente elogio mi aptitud. Nuestra charla continúo hasta darnos cuenta de qué todos habían terminado de comer y estaban esperando la llegada del postre, tanto él, como Hugo qué traducía y yo mismo, tuvimos qué pedir qué nos calentaran de nuevo la comida.

La despedida fue muy emocionante como ustedes imaginarán  y hablando con Angileri sobre todo ello, me explico qué nunca antes le había visto tan emocionado y lo del nombre personal qué el maestro me había ofrecido, era la primera vez qué ocurría, lo había hecho con Dojos, pero nunca con una persona, eso debía entenderlo como un gran honor para mí y demostraba el hecho de llegar a ser considerado como hijo adoptivo. Echo qué más tarde el Maestro confirmo a través de una carta con su letra y firma, certificando qué en su corazón yo siempre seria su amigo y su hijo.

Regresé a España con muchos sueños e ideas, aquello que había ocurrido era como ya le dije, un sueño y Oscar tan emocionado que estaba por lo sucedido me confesó que había llorado de felicidad al ver como un maestro Japonés de la categoría de Tanemura, me elogiaba con esas palabras y que sin duda eran un orgullo para todos mis alumnos. Enseguida recibí las credenciales que me había dicho el Maestro, tanto la titulación honorífica de graduación como Dan, como también para la enseñanza del Ninpo Bugei, junto por supuesto el documento con mi nombre SEI RYU (Dragón Azul) y el de mi Dojo AOZORA (Cielo Azul), como ustedes se imaginarán, mi entusiasmo por esa época era enorme ya que ser considerado la mano derecha para todos los cursos en occidente que el Maestro realizara a pesar de mi invalidez, me llenaba de ilusión pero también de rabia, si de mucha rabia al no poder demostrar mis habilidades, más que con la enseñanza, si, lo confieso, me daba tanta rabia como la que sentía en París sentado en aquella silla y viendo todas las "animaladas" que los altos superdanes  del Ninjutsu conocido, realizaban.

Durante unos cuantos meses me escribía unas dos veces por mes con el Gran Maestro, e incluso recibí sus  boletines de noticias, donde se  habla de mi nominación y de la gran calidad técnica de mis alumnos y eso que eran grados Kyu ¿se imaginan ustedes que viera en acción a mis Cintos Negros? Pero llego el momento tan esperado: el curso del Maestro Tanemura en España, después de varios estudios pude comprobar que la competencia había amenazado a sus estudiantes de que si acudían al curso de Tanemura serian expulsados de su organización. Ante este panorama tan vulgar diría yo, pero realmente "desolador" le escribí al Maestro sobre la posibilidad de realizar entonces el curso en España coincidiendo con la venida a París o a otro país europeo, de esta forma se reducirían los gastos, su respuesta se reflejó en un caro presupuesto al que yo no podía hacer frente, ni por el curso, ni por las cuotas de representación anuales que por aquel momento exigía.

Imagino que todos sabrán cuál fue mi respuesta, ya que eso no era lo que habíamos acordado en París, que yo no era ningún empresario ya que si lo fuera con toda seguridad no me dedicaría a las Artes marciales, incluso le ofrecí devolver todas las credenciales que me había enviado, quizás mi contestación fuera un poco dura, pero nunca irrespetuosa. Ahí terminó mi relación con el Gran Maestro Tanemura.

Siempre animado por mi cariño por el Ninjutsu, (una situación rara pienso yo), porque todo lo que ahorro con mi Taishindo, resulta que me lo gasto con el Ninjutsu. Pero los seres humanos somos así y aunque el mundo del Ninjutsu es muy ingrato, decidí desplazarme a las tierras del Ninja en Japón en el año 1998 en compañía de 4 alumnos: Nacho, Alex, César y Alfonso para investigar y "encontrar" al eslabón perdido y allí conocimos al Maestro de Kouka Ryu Ninjutsu e Historiador reputado SHUNICHIRO YUNOKI, con quién compartí 4 años de conocimientos y de quién aprendí

¡MUCHO NINJUTSU!

Densho de KOUKA RYU NINJUTSU que me fue entregado con los "3" sellos, para la difusión del Ninjutsu Tradicional por todo el Mundo.

Uno de la comisión cultural de Kouka; otro del templo Ninja por excelencia Aburaiji y el tercero por el propio Maestro Yunoki

Gracias a una entrevista que la Fuji TV japonesa, realizó sobre mi vida con los Ninja, recibí una carta invitándome a conocer al heredero de las tradiciones Ninja del Japón: el Soke Jinichi Kawakami, todo lo que después aconteció ya se conoce por todos los foros del mundo mundial.

1) Regreso de Japón en 1998 y de las 9 tradiciones ninjas de BUJINKAN, ahora sólo quedan 3, ya que las otras 6 reconocen AHORA que no son de Ninjutsu, sino de Budo Tradicional.

2) Para evitar el "Desengaño" los "Superdanes" dicen que yo enseño Koga Ryu, pero que ellos y sus escuelas Ninjas son de Iga Ryu

3) El Gran Maestro TANEMURA llega a España y en una entrevista a la revista "EL BUDOKA" dice que de "esas 3" supuestas escuelas NINJA que les quedan a BUJINKAN, de 2 no hay nada de nada y de la que le queda, todavía hay dudas de que sea de Ninjutsu. ¿¿¿¿

4) El JAPAN NINJUTSU TRADICIONAL que enseño por todo el mundo cobra por fín su relevancia

Para saber más sobre mis credenciales Ninja podéis entrar en

www.bankeshinobispain.com

ULTIMO: No podía despedir mi biografía con los Ninja, sin contar el logro de poder realizar uno de mis más hermosos sueños, poder visitar las diferentes casas de Sandayu Momochi, ser recibido por su familia y poder tocar sus armas, espadas, lanzas y fusiles que el Ninja más carismástico de Japón, usó para sus misiones.

Además de TODA la inmensidad de sus enseñanzas y mucho más...

Mis gracias más sinceras a su heredero actual, por quién he sido invitado a compartir sus muchas enseñanzas y sus numerosas experiencias, que os aseguro que las tiene y muchas...

Atte. Juan Hombre Dopazo  

(Onbure Dono唵 武 霊 )