MI BIOGRAFIA 2

(1978-1987)

Poco a poco, pero con muchos disgustos y problemas, la vida continuó. Pasaron los meses y surgió la idea de montar en sociedad un local mejor acondicionado, no ya como un Kwoon o Dojo, sino como Gimnasio. La idea parecía buena y decidí comenzar de nuevo con mi aventura; la sociedad no duró mucho y se rompió, pero yo ya estaba lanzado y reabrí mi antiguo Kwon. Ya nada ni nadie, podría pararme. Pasaron otros dos años (1978-1980), y me animé a buscar un local mayor alquilando un garaje mucho más grande, construyendo yo mismo los tabiques, la fontanería y todo lo necesario para llevar adelante mi sueño. Fue una época muy dura me levantaba a las 7,30 de la mañana para la Carpintería, a las 19,00 acudía a dar clases a mi nuevo gimnasio, a las 23,00 cerraba y acudía de pinchadiscos a la discoteca del pueblo para poder sufragar los gastos de tantas obras, y a las 4,00 de la madrugada me acostaba. Esto duró 2 años y medio, todos los días, incluidos festivos. Pero eso me fortaleció mucho, ya lo creo que sí y yo seguía adelante con mi Kung-Fu, cuya denominación era ya de de SHANG CHI DO.


Pero los problemas y quebraderos de cabeza motivados por la carpintería me impedían expresar toda mi energía en las Artes Marciales, decidiendo entonces abandonar la empresa en contra del pesar familiar y poder dedicarme así por entero a las Artes Marciales. Mi Kwoon tenía ya muchos alumnos y esto unido al dinero de la discoteca podría darme una seguridad financiera que unido a la falta de los problemas de la Empresa familiar, me hacían disponer de todo el tiempo necesario para dedicarme por entero a mi ilusión. En esta época comencé a dar clases en los colegios y de uno de ellos surgió un estudiante que iba a convertirse en mi primer Cinto Negro su nombre era José Cardalda Novo y pronto comenzó a destacar.


Ya había comenzado a crear mi propio estilo al cual finalmente  bauticé como SHENG-CHI-PAI KUNG-FU "La Escuela para el progreso constante y diario del Espíritu". Por esta época ya poseía un equipo de Cintos Verdes, creo que bastante técnicos con los que acudir a los Grandes Nacionales SUSKA, que por aquel entonces era la Asociación que acogía a los "Desamparados" como yo, desde aquí mi eterna gratitud al Maestro Raúl Gutiérrez, pues él nos ayudó a muchos soñadores a poder forjar nuestros sueños.

El primer Campeonato al que acudimos fue el I Gran Nacional de 1982, coincidiendo con la visita y Seminario del Gran Maestro Robert Trias y el Maestro Dirk Mosing, en ese encuentro sólo conseguimos dos segundos puestos y dos terceros, ya que desde USA había asistido como invitado un alumno experimentado que se lo ganaba todo. Mi siguiente experiencia llegó como invitado a participar en los Mundiales USKA del 83 celebrados en Miami. Allí acudí con nuestro presidente Raúl Gutierrez, el karateka Francisco Tapia, el profesor Vicente Riaño. Antes del Campeonato asistimos al curso anual de Instructores Policiales dirigido por el Maestro Joe Hees, consiguiendo todos, el título de Instructor Internacional Policial. Descubrí y compré además un libro de un tal Adrew Adams sobre el arte del Ninjutsu. También conocí a  los Maestros Ed Parker, Bill Wallace, Chuck Norris, Bob Wall y muchos otros famosos. 

Regresé a España con mucha ilusión por mis resultados, mi titulación Internacional y un montón de experiencias, pero muy intrigado con aquel libro de los guerreros Ninja que aparecían en sus páginas.  Ese año (1983) acudí con mi equipo, formado por 3 niños, Cardalda y yo, al Gran Nacional SUSKA de Bilbao, coincidiendo con la venida del Maestro Bruce Junnik. Allí conseguimos 3 Campeones de España, 3 segundos y 3 terceros. Nuestras chaquetas azules ya comenzaban a ser conocidas y el Sheng Chi Pai  gozaba de cierto prestigio. En esa época conocí a los Profesores de Full-Contact Carlos Conde y José Pereira. Sin duda alguna que el Profesor Carlos Conde, puso claro en mi mente muchas cosas sobre la pelea y el combate. Realicé 15 combates en ring con 1 derrota (el primer combate) y 12 victorias, 3 de ellas por KO y dos nulos (teníamos un buen equipo los gallegos por esa época) y por supuesto los consejos y la ayuda inestimable tanto de Carlos Conde, como de José Pereira.

¡MUCHAS MAS FOTOS Y REPORTAJES INÉDITOS EN MI LIBRO:!

"MIS ARTES MARCIALES"

Un libro acompañado por un Dvd con:

Capitulo I
Programa de Cuchillo de Shinobijutsu

Capitulo II
Exhibición Personal

Capitulo III
Entrevistas y cosas curiosas

Capitulo IV
Exhibición Joy Slava de Taishindó

Capitulo V
Entrevista Personal en Tv regional

¡Primera Edición Agotada!

"A LA VENTA LA SEGUNDA EDICIÓN"

PEDIDOS AL TLF PERSONAL 0034 - 666b 70 60 70

Fueron muchas las tortas (bueno ¡Ostias!) que nos dimos y pienso que de haber tenido un buen promotor, Carlos o Pereira hubieran sido sin problemas Campeones del Mundo de Full-Contac Profesional, se quedaron con 7 títulos cada uno de Europa que no está mal, pero uno siempre quiere lo mejor para sus amigos..., que pena la falta de un buen promotor. Por aquella época entrenábamos a tope. Además todos los Sábados nos juntábamos para jugar al Fútbol, Voleibol o al Baloncesto (no podéis imaginar lo malo que era yo jugando al baloncesto), pero al fútbol no lo hacía mal, éramos capaces de estar 3 horas seguidas pateando por el campo sin parar. Todos los Domingos realizábamos un circuito de colinas de unos 5 Km. (Para coger resistencia), y una vez al mes corríamos 20 Km. (Para coger más resistencia).

Todo ese entrenamiento parecía exhaustivo, pero cuando en 1987 dos de esos alumnos se presentaron a las duras y exigentes pruebas de la INEF, lograron quedar en los primeros puestos, uno Luis con 10 en todas las pruebas, y el otro Domingos con un 10 en todas menos en una con un 9. Fue un verdadero orgullo para mí, ya que tuvieron que enfrentarse con deportistas profesionales, pero aprendieron que el espíritu, el corazón y las ganas, la mayoría de las veces están por encima de las preparaciones médicas y profesionales.

Lo cierto es que en la actualidad (3 alumnos de aquella época y 5 de la actual) están en la INEF y eso los ha malacostumbrado, pues han dejado de ser unos GUERREROS para convertirse en DEPORTISTAS y por lo tanto hablan como deportistas: “qué si no al sobre-entrenamiento”, “que si a una científica alimentación y al descanso”; en fin, olvidándose por completo del espíritu y de las -perdón- (¡PELOTAS!). Mi hermano Pepe les demostró hace unos años el valor de esta verdadera enseñanza, por mi inculcada, ellos siguen siendo deportistas y ya no pueden aguantar el ritmo de nuestros entrenamientos.
Ahora os cuento una anécdota para que podáis ir entrelazando poco a poco y en cada línea que vais leyendo la verdadera motivación de mis enseñanzas.

Resultó que Domingo y Luis los fines de semana quedaban con mi hermano Pepe para montar en bicicleta, y claro sobre el sobre-entrenamiento predispuesto por los deportistas, mi hermano insistía como guerrero, que si él solo podía coger la bici una vez por semana no era para ir de "turista" (con respecto a un entreno deportista en diferencia de uno de Guerrero, ya que el deportista cuando está cansado, descansa y un Guerrero no puede) sino siempre a tope.

Entonces ellos le propusieron una apuesta, ambos prepararían un método de entrenamiento semanal con un corredor que ya estaban preparando, durante un mes, y mi hermano acudiría a la cita sin preparación solo con sus ¡PELOTAS! y claro un buen filete de ternera gallega, junto a un buen par de huevos (de gallina), eso fue lo que los de la INEF no sabían. Mi hermano me llamó para contármelo. Supe el resultado antes de que se realizara la prueba, y así fue: ellos prepararon al ciclista durante un mes, con comida y dietas, entrenamiento técnico y mi hermano sólo 3 fines de semana para entrenar, ya que por la semana tenía que trabajar. Pasó lo que tenía que pasar, mi hermano ganó y volvió a demostrar la enseñanza por mí promulgada; PARA UN CORAZÓN UNIDO A UN BUEN PAR DE ¡PELOTAS! NO EXISTE LA DERROTA. Mis dos alumnos de la INEF agacharon la cabeza, pero atribuyeron este triunfo a la casualidad y a los biorritmos bajos de su ciclista.¡-¿-?-! 

Bueno regreso a mi mundo personal. ¿os acordáis del libro Ninja?, pues pasé casi un año leyendo lo que podía y ojeando aquel tomo tan misterioso, logrando contactar con un Maestro llamado Bo Munthe de Suecia, que en (1984) era el Presidente de la European Bujinkan Ishizuka Society. Recibí su contestación y me pedía por aquel entonces 1.000.000 de pesetas por un Curso de fin de semana, (¿estaban locos estos Ninjas? o se creían que los españoles éramos tontos). Bueno sea como fuere yo no quería perder aquella ilusión sobre los guerreros de las Sombras y me propuse tantear el mercado español. Fueron innumerables las cartas recibidas, pero todavía resultaba muy caro traer al Profesor Munthe.

En 1984 acudimos Cardalda, Luis, Domingos y yo al III Gran Nacional SUSKA celebrado en Madrid, coincidiendo con la visita y curso del Gran Maestro Tomás Barro Mitose. Este año logramos 4 Campeones de España, 2 segundos y 1 tercero. Todo parecía marchar bien en mi desarrollo como Profesor, ya comenzábamos a destacar en los Campeonatos Nacionales OPEN. Terminé entonces con mi trabajo en la Disco y me dediqué por entero al gimnasio. Fundé otro local en un pueblo vecino llamado Boiro, fue una buena época, ya que la tele, los periódicos y la radio se hacían eco de nuestros éxitos, provocando en mi pueblo la apertura de dos nuevos gimnasios mucho mas decentes que el mío, mientras que el mío era un sótano con 110 m/2 y ducha de agua fría, los otros dos tenían m/2 para aburrir y sus profesores uno un coreano alto Dan de Taekwondo y el otro un Francés alto Dan de Judo. Mi familia, bueno mi Madre - mi sabia Madre - me dijo que me marchara a otro sitio ya que la gente al ver un extranjero dando clases se iba a marchar de mi gimnasio y además yo no podía montar nunca un local como el de ellos; pero yo que soy muy -gallego- y animado por mi hermano Pepe, decidí quedarme a ver que pasaba.

Estos locales abrieron, uno a 200 mts. del mío y el otro a 600 mts., y en los dos primeros meses sólo quedaron en mi Kwoon los alumnos justos para pagar el local, sin embargo pasaron como ya dije dos meses y todos regresaron junto a otros muchos que no conocía. ¡Os lo juro! Tuve que poner  un cartel en la puerta del local que no podía admitir más plazas, y ¿sabéis qué pasó? pues que los profesores Francés y Coreano acudían a mi Gimnasio para comprobar cómo en un sótano sin agua caliente J. Hombre tenía 5 clases seguidas con una media de 30 alumnos por clase. En un año los dos gimnasios cerraron.

Ilusionado por la llamada del Ninja, decidí comenzar a realizar las famosas Pistas de obstáculos en mi tierra Gallega, consiguiendo un gran número de aficionados que acudían a entrenar conmigo de todas partes de España y a conocer ese mundo fascinante del Ninja, (mirar las revistas de BUDOKA de esa temporada). Pero llegó 1985 y saltó la gran sorpresa, apareció en escena un señor llamado Ruy San (QEPD) quien decía ser un 8º Dan de Ninjutsu, después de llevar 10 años de entreno en Japón. Creo que ese personaje fue el más inteligente, ya que con un gran conocimiento del marketing, sacó el dinero a todos los españoles que acudían interesados por el mundo fascinante del Ninja, los demás comentarios prefiero guardármelos.

Ese año no se realizó el Gran Nacional SUSKA, quedando pospuesto para el 86 en Cartagena. Allí acudimos Domingos, Luis, Jesús y yo, logrando 3 Campeones, 2 segundos y 1 tercero, pero la principal ilusión llegó de unos practicantes de Tae Kwon Do quienes con su Maestro a la cabeza se acercaron a saludarnos con estas palabras.: "...nos hemos quedado a ver los Katas por vuestra forma de realizarlos, pues nosotros sólo hacemos combate y los Katas nunca nos gustaron, pero después de ver como vosotros usáis las armas y realizáis los Katas, nos quedamos siempre para poder ver vuestra participación. Nuestra enhorabuena". Ni que decir tiene que ese "piropo" me puso la piel de gallina. Y allí por primera vez lloré en una clasificación, veréis lo que pasó. Se había acordado para los Katas de Kobudo, la nota máxima sería de 7, cuando terminé mi Kata de Kamas, como antepenúltimo competidor (éramos 25), los 5 Jueces se miraron y tuvieron unas palabras entre ellos, mientras yo en -YOI- esperaba el resultado. Me concedieron 5 "ochos", y claro me hicieron llorar de emoción.

Bueno dejémonos de sentimentalismos y continuemos. En ese Campeonato el dueño el Gimnasio Embajadores de Madrid, se puso en contacto conmigo para contratar mis servicios como Director y Profesor en su gimnasio y a mí me pareció un sueño, largo tiempo esperado; no podría ganar tanto dinero como en mis dos gimnasios de Galicia, pero esto era aventura y os lo puedo asegurar, me gustaba MUCHO la aventura, con lo cual acepté el trabajo. Se acordó que comenzaría el día 1 de Marzo de 1987, por cierto a los pocos días de marcharme de Galicia los gimnasios "contrarios" volvieron a abrir sus puertas.

Llegó 1987, un año clave en mi vida, primero llegó a Madrid Bo Munthe, seminario al que acudí. En él todo los aficionados que se decían profesores Ninja porque el Sr. Ruy San los había autorizado, me llamaron a parte, al parecer deseaban contar a Bo Munthe la incompetencia del Sr. Ruy San. Entonces yo quizás tontamente les indiqué que no podíamos crear una discrepancia dentro del recién nacido mundo Ninja, por lo tanto llamaríamos a Ryu San  y se lo diríamos en la cara para que él como nuestro líder intentara arreglarlo. Así lo hice, cuando Ruy San (QEPD) se acercó, le comenté todos los errores cometidos y las mentiras que había contado sobre su graduación y entrenamiento. Entonces nos dijo que él nunca había dicho tal cosa y que sólo era Cinto Negro con una semana de entrenamiento en Japón. Sea como fuere esta crítica le pareció muy mal y se enfadó conmigo, pero mi novia gallega que estaba allí presente se dirigió a Ruy San y le dijo con firmes palabras que la culpa no era mía, sino de los "maricas" (si, así los llamó) de los demás profesores que no se atrevían a enfrentarse con él y me empleaban a mí para esa labor. Ruy San (QEPD) me miró, me dio las gracias y cogiéndome por el hombro me llevó junto al conocido periodista Adolfo Pérez con quien tenía una entrevista concertada.

Pero tras unas breves palabras con mi novia, cortésmente me despedí de todos, indicándoles que yo nunca podría compartir el Ninjutsu por ellos promulgado y que me marchaba. Me encontraba muy decepcionado con todo lo visto sobre el Ninjutsu y aunque la palabra abandono no estaba en mi vocabulario (estoy escribiendo esto el día después al partido de la Copa de Europa del 2000, felicito al Real Madrid, -soy del Barça-, pero pienso que el Valencia no ganó por falta de ¡PELOTAS! y de ¡INSTINTO!)

-Lo vais entendiendo -.


Por aquel entonces (1987) era ya 4º Dan de SHENG CHI PAI y Monitor de Full-Contact, por lo tanto tenía un poco de experiencia en las Artes Marciales, y aunque desilusionado con el Ninjutsu que había visto, tenía un curso intensivo con el Maestro Stephen K. Hayes en Londres. Quería ver más. Me desplacé a Inglaterra y conocí al famoso Hayes. Era fantástico como se movía y se escurría, dominaba un Taijutsu muy avanzado. Pero mi ilusión volvió a caer y ahora os cuento el porqué. Ayudado en la traducción por un panameño que había asistido al Seminario, pasaba todas las noches hablando hasta altas horas con el Maestro, cuando con confianza le pregunté por mi próximo viaje a Japón en donde pasaría un mes y sobre el grado que podría traer, mi corazón se cayó al suelo cuando este me dijo que eso dependía del dinero que llevara. -Este es un Maestro listo, pensé y no quiere que nadie visite Japón. Me marché de Londres con la mosca detrás de la oreja, faltaban cuatro meses para acudir a Japón y esto no iba a desilusionarme.

Llegó el mes de Agosto del año 1987 y junto a tres de mis alumnos y el dueño del Gimnasio Embajadores, iniciamos nuestra aventura en las tierras japonesas. Tan sólo deciros que el último día y cuando el Gran Maestro Hatsumi nos invitó a subir a su casa para entregarnos los diplomas, me lo pensé muy detenidamente, podría llegar a España como el primer español, líder indiscutible del Ninjutsu y representante de la Bujinkan para mi país, la tentación era muy grande, pero no podía aceptar una titulación con la que no estaba de acuerdo, así se lo expresé. Estrechando entonces su mano y saludándole, el dueño del gimnasio Embajadores Sr. Escribano y yo nos marchamos, pero mis tres alumnos se quedaron con el Gran Maestro Hatsumi un poco más. Tardaron como unos 20' en bajar y lo hicieron también sin diplomas. Nos despedimos del Gran Maestro y muy decepcionados por lo que habíamos visto, incluso el Sr. Escribano me prohibió en un principio volver a dar clases de Ninjutsu en su Gimnasio, yo le dije que mi Ninjutsu era diferente al de Japón y le pedí 2 meses de prueba, si no funcionaba regresaría a mi tierra.


Como ya os dije nos dirigimos muy tristes al aeropuerto de Narita. Allí mis tres alumnos al ver mi decepción se dirigieron hacia mí con estas palabras: "...aunque no te lo creas, estamos contentos de haber acudido a Japón ¿---? y con gastarnos estas 500.000 Pts. durante este mes, porque ahora sabemos todo lo que tú puedes realmente enseñarnos, gracias Maestro". Como os podéis imaginar me emocionó mucho escuchar esas palabras. Un último comentario, un año después es decir 1988 acudieron otros españoles a Japón, en 1996 ya eran 10º Danes ¿una burla hacia las demás Artes Marciales, o hacia ellos mismos? Espero que ahora entendáis porqué me aparté de ese mundo pudiendo ostentar el liderato y la fama.

ENTRAR EN MI VIDA CON LOS NINJA

Volviendo a repetir de nuevo que 1987 fue un año importante en mi vida, quizás debiera decir trágico. El día 1 de Noviembre partía de Madrid hacia mi tierra para aprovechar ese puente de todos los santos, ¿a qué pensabais que había perdido la apuesta con el Sr. Escribano?, pues no. Ya tenía 94 alumnos en Ninjutsu y 24 de Full-Contact. Por aquel entonces mucha gente de España acudía al gimnasio Embajadores para conocerme, estaba en la cumbre.

Eran las 3 de la madrugada y cerca ya de mi pueblo sufrí un desgraciado accidente de automóvil. Paralítico total fue la primera versión de los neurólogos. Fueron unos meses muy amargos y de muchas lágrimas. Aprender de nuevo a hablar, andar a gatas, mover con dificultad mis brazos y pasar en una silla de ruedas el resto de mi vida, esas eran las expectativas. Pero no podía perder mi ilusión, y tuve una inspiración: Si Johan Cruyff podía hacer campeón al Barça desde el banquillo, yo también lo haría con mis alumnos aunque fuera desde una silla de ruedas, ¿de la silla de ruedas? no quería la silla de ruedas. Recuerdo que por las noches me escapaba del Hospital de Asepeyo en Coslada hacia el parking con dos muletas sujetas a la silla de ruedas. Llegaba al muro del parking y como podía, salía de la silla de ruedas.

Apoyado en las dos muletas intentaba andar, creo que pasaron dos semanas, antes de poder dar un primer paso, os lo juro que lo intentaba y sudaba por poder hacerlo, pero mi cerebro que se había hundido 3 Cm y roto la membrana, me lo impedía. Ya os podéis imaginar toda la amargura que esto puede suponer para un deportista. Pero no estaba dispuesto a rendirme. No me importaba lo que dijeran los médicos, yo andaría. Cuando ya pude dar varios pasos, la felicidad inundaba mi corazón. De vez en cuando me caía y a rastras debía llegar hacia un lugar en donde agarrándome pudiera subirme a la silla, como podéis imaginar eran las 2 de la mañana y a esa hora no hay nadie por el parking. Tenía las rodillas, los codos y los brazos llenos de costras, me acordaba de la mili con los Paracas. ¡ostras! que injusta es a veces la vida y el destino.

Y ya sabéis lo que pasa cuando todo va mal, mi prometida me dejó plantado. Un alumno que había estado en Japón conmigo quiso quedarse con mis alumnos del gimnasio Embajadores. ¿qué os puedo contar? todo parecía desmoronarse a mi alrededor. Salí del hospital porque el dueño del gimnasio no pagaba las facturas, a pesar de que la mayoría de mis alumnos permanecía allí cotizando y esperando mi regreso. Y así como lo estáis leyendo, sin saber andar me trasladé a una pensión de la Plaza Beata Mª Ana. Sólo Dios sabe todas las veces que caí en aquella Plaza intentando andar. Todos mis alumnos me ayudaron y acompañaron a los Gimnasios Bodhidarma y Miguel Serrano en donde comencé a dar clases en una silla de ruedas. Llegué a tener por aquel entonces más de 100 estudiantes y en mi mente comenzó a fraguarse la idea de salir a competir de nuevo con mis alumnos...

ENTRAR EN BIOGRAFIA 3 (1987-2007)