MI BIOGRAFIA 1

(1973-1978)

Nací un 16 de Julio de 1956, en Negreira, un pueblecito de la provincia Gallega de A Coruña (España); con 6 años me trasladé al pueblo costero, primero de Carreira y después  a Sta Uxia de Riveira. Desde muy joven sentí la llamada del Guerrero como parte de mi propio desarrollo, saliendo del apuro con la creación de "bandas", equipos de fútbol, luchas de escudos con  espadas de madera, y muchas cosas que parecían paliar mis anhelos.

Todo comenzó a fraguarse, cuando uno de los empleados de mi Padre, se le ocurrió regalarme un libro de Karate pequeñín, que costaba 35pts, si este hombre supiera lo que esto desencadenaría más tarde…? Casi seguido en el año 1974 apareció en la TV Española una serie sobre las Artes Marciales que cambió mi rumbo (y creo que el de muchos otros), hacia el común denominador de las Artes Marciales. El nombre de esta serie era el de KUNG-FU, y desde ese momento mi vida dio un vuelco importante y decisivo, animándome a comenzar con mis primeras experiencias relacionadas con el entrenamiento y la enseñanza marcial.

Mis comienzos fueron con mucha ilusión, decidí reunir un grupo de amigos (Mariño, Eduardo, José Carlos, Eugenio y mis hermanos Pepe y Antonio), quienes guiados por mi liderazgo, con la naturaleza como lugar de entrenamiento y como uniforme unos pijamas de color blanco y a rayas...

 ... Nos decidimos a dar nuestros primeros pasos, comenzando a crear mi primer estilo al que denominé KUNG FU SHAOLIN, sin tener sinceramente la más remota idea de las técnicas tradicionales allí empleadas, pero cualquier cosa podía servirme para crear y desarrollar las técnicas entrenadas en nuestro Kwoon.

Pasó más o menos un año (1974-1975) de entrenamientos al aire libre, cuando  un Sábado que estábamos entrenando en la playa, se acercó un hombre pequeño y bajito, el cual se quedó observando nuestro entrenamiento. Esperó con cortesía a que finalizásemos y se dirigió a nosotros. Resultó ser un puertorriqueño llamado Jesús A. Infanzón, un 2º Dan de KARATE GOJU RYU SHOREIKAN, que estaba estudiando la carrera de medicina en Santiago de Compostela en donde tenía instalado un gimnasio en un garaje. Este  se había casado con una de sus estudiantes santiaguesas cuyos padres tenían un piso en la playa de nuestro pueblo; pues allí estaba él, un profesor de verdad dirigiéndose a nosotros y diciéndonos que le había gustado mucho lo que había visto. Sea como fuere decidió instalar un local en nuestro pueblo al que acudiría a enseñar todos los Viernes, Sábados y Domingos; durante el resto de la semana yo me encargaría de atenderlo. Esta situación duró aproximadamente otro año (1975-1976). Él terminó su carrera, se divorció y regresó a Puerto Rico. El gimnasio tuvo que cerrar.


Muchos de los estudiantes me pidieron que continuara con esta labor, pero no disponíamos del dinero necesario para hacer frente a los gastos del alquiler y por lo tanto decidimos entrenar sólo los fines de semana en la playa, lloviera o calentara el Sol, no nos importaba, el entrenamiento era nuestra meta y nada nos lo impediría.


Poco a poco se nos fueron uniendo otros estudiantes. La idea de un local se fue entonces formando en mi mente hasta que pude conseguirlo. Alquilé un pequeño bajo y lo decoré al estilo oriental, cobrando 300 pts. al mes.

Pasó otro año (1976-1977) y el grupo se hizo numeroso, pero... llegó la Mili y a mi se me ocurrió firmar nada más y nada menos por la Brigada Paracaidista (Curso 265). El grupo intentó aguantar sin mí y lo consiguieron, pero a veces la fatalidad también pone sus zancadillas y antes de que yo terminara la Mili, mi Padre falleció en un trágico accidente de moto. No pude ver como lo enterraban, al parecer yo estaba de maniobras con los Paracaidistas Franceses y no me avisaron. Me enteré por sorpresa al ir a preguntarle al Furriel-Secretario de la 8ª CIA, si tenía alguna carta para mi.

Ya podéis imaginar mi rostro cuando este a su vez me preguntó si no sabía que mi Padre se había muerto; en principio creí que era una broma, pero enseguida pude comprobar que no. Profundamente dolido por esta situación obtuve un permiso de 15 días y me encontré con mi Madre y mis dos hermanos pequeños a quienes tenía que cuidar, teniendo que hacerme cargo de la carpintería de la que mi fallecido Padre era el dueño. Amplié mi permiso para arreglar algunas cosas y poder dejar un mínimo de dinero a mi familia; porque  tuve que regresar al cuartel de Alcalá de Henares, solicitando inmediatamente una rescisión del contrato militar que había firmado con la BRIPAC, por la necesidad obligada de mantener a mi familia. Aunque difícil, conseguí esta rescisión y desde aquí deseo agradecer al aquel entonces mi Tte. de Sección D. Ricardo Alvarez Espejo porque gracias a su ayuda pude arreglar todos mis papeles.


Al regresar a mi pueblo y con todas las necesidades familiares, me era prácticamente imposible atender el gimnasio, ya que tenía que trabajar hasta las tantas de la noche, y por ello decidí abandonar mis sueños marciales, cerrando las clases y el pequeño local que por aquel entonces se llamaba KWON AI-YUAN-HO, (El Jardín de la Paz y del Amor), había pasado otro año (1977-1978)

ENTRAR EN BIOGRAFIA 2 (1978-1987)